BAJO RESERVA; EL UNIVERSAL: “Valentín Valdés Espinosa tenía 29 años”
Valentín Valdés Espinosa tenía 29 años. Los que se lo llevaron lo torturaron de manera brutal antes de matarlo a balazos. ¿Sus pecados? Ser periodista en un país donde los criminales actúan con impunidad. El mensaje que los criminales dejaron en el cuerpo del reportero decía así: “Esto les va a pasar a los que no entiendan, el mensaje es para todos”. Y sí: esto va a seguir sucediendo mientras el gobierno federal no garantice que los asesinos de los comunicadores van a la cárcel. Todos ellos. Es la única manera de parar el asesinato de periodistas: venciendo la impunidad. Ayer, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lanzó una condena y pidió a las autoridades una investigación pronta. Además, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el asesinato. Saltillo, mientras, llora a su muerto en silencio. En el periódico Zócalo, de donde antes se llevaron a Rafael Ortiz Martínez, saben que el Estado apenas si moverá un músculo. Y así, la guerra contra los malos se va perdiendo mientras lo que quedaba de esperanza se fuga, gotea hacia la nada. COLUMNA COMPLETA EN EL UNIVERSAL.
















